sábado, 24 de marzo de 2012

Construcción de personajes y rasgos de personalidad (1)

Una buena tira cómica suele combinar con éxito ingenio, calidad gráfica y PERSONAJES. La construcción de personajes es un punto que me obsesiona especialmente a la hora de plasmar mis tiras cómicas. A diferencia de lo que pueda parecer, no es un proceso totalmente natural y automático, requiere una buena base y planificación previa. Atención, porque muchos proyectos de tira cómica FRACASAN ESTREPITOSAMENTE porque desconocen o no le dedican el tiempo suficiente al proceso de construcción de personajes.

Tal y como señalábamos en nuestro pequeño repaso a la historia de la tira cómica, uno de las características fundacionales de las comic strips clásicas es su periodicidad estricta, ligada originalmente a las exigencias de publicación de los periódicos. La imposición de crear una tira cómica diaria (o semanal) puntualmente pase lo que pase supone un gran esfuerzo, pero al mismo tiempo concede algo de lo que carecen las viñetas sueltas o los chistes ilustrados: TIEMPO para desarrollar los personajes.

Seguramente alguna vez habréis leído una tira suelta de una tira cómica famosa por primera vez y habréis pensado: "Pues no tiene tanta gracia". Luego, leyendo tira tras tira habréis ido descubriendo los matices y las características de los personajes y como se relacionan entre ellos, los chistes y temáticas recurrentes, el trasfondo, enganchandoos poco a poco hasta releer aquella primera tira que leísteis por casualidad y pensar: "¡Pero si es BUENÍSIMA! ¿¿Cómo habré estado tan ciego??" Ese es el secreto mágico de las mejores tiras cómicas.

La familiarización de los lectores con los personajes es una batalla a largo plazo que se gana con tesón y sacrificio. Y planificación, por supuesto. Mi primer consejo para una buena construcción de personajes es:

  • Para que tus lectores conozcan a tus personajes, debes CONOCERLOS TÚ PRIMERO.

Parece una chorrada, pero no lo es. Hagamos un pequeño ejercicio práctico. Seguramente la gran mayoría de vosotros conoceréis al siguiente personaje:


Efectivamente, es Garfield, protagonista de la tira homónima creada por Jim Davis, que ostenta el récord de la tira más sindicada del mundo. Antes de seguir leyendo, ¿sois capaces de decirme 5 RASGOS DE PERSONALIDAD de Garfield? Haced el ejercicio mentalmente... tic, tac, tic, tac.


A bote pronto os habrán venido a la cabeza más de cinco rasgos. Pongo los cinco primeros que me han salido a mí: es GORDO, es VAGO, es IRÓNICO, es EGOÍSTA... ah, sí, y ES UN GATO. Se podría ampliar y detallar más la lista de rasgos, pero con estos cinco ya nos hacemos una idea general del personaje. Se trata de rasgos muy genéricos y perfectamente identificables por el lector. Pues ahora viene lo bueno: si leéis una tira cómica al azar protagonizada por Garfield, lo más probable es que el chiste se base en uno, dos o más de estos rasgos principales. Es matemático.

Os invito a hacer el ejercicio de listar los rasgos principales de los personajes de vuestra tira cómica preferida. Con cinco basta. Repasad unas cuantas tiras y descubriréis que reflejan SIEMPRE uno o más rasgos de personalidad del personaje en cuestión. EN TODAS LAS TIRAS.

Apliquémoslo ahora a nuestra tira cómica. Cuando te plantees tus personajes por primera vez (y cada vez que introduzcas un personaje nuevo) :

  • Haz una lista asignando rasgos de personalidad básicos a cada uno. Que sean ENTRE 3 y 5 RASGOS para cada uno, ni menos, ni más. A partir de ahí, el personaje se irá ramificando y adquiriendo nuevos rasgos.
  • Una vez tengas las listas de rasgos de personalidad de tus personajes, compáralas. ¿Hay rasgos que se repiten? ¿Qué rasgos únicos tienen? ¿Qué los hace DIFERENTES entre sí? Reasigna los rasgos en consecuencia para que haya variedad. Es la fuente del conflicto, y el conflicto es la base del humor.

Y ahora, lo más importante. Cada vez que escribas una tira cómica nueva, oblígate a que refleje AL MENOS UNO de los rasgos de cada personaje. Si una idea para una tira cómica no refleja los rasgos del personaje protagonista, NO ES BUENA. Aunque el chiste sea gracioso. Al menos desde el punto de vista de construcción de personajes, que es el que nos interesa.

Hablaremos más a fondo sobre cómo elegir rasgos de personalidad y cómo asignarlos a tus personajes en la siguiente entrega.

Mientras tanto, ¡atentos a los ejemplos y ejercicios prácticos que iré posteando sobre el tema!

Próxima entrega: Construcción de personajes y rasgos de personalidad (2)